lunes, 4 de diciembre de 2017

Manzanares, Las Piramides, PR-M1, GR-10


Manzanares el Real, Cordel de Prado Herrero, El Jaralón, Peñas Sordas, Las Pirámides, La Cara, PR-M1, La Gran Cañada, GR-10, Cordel de La Pedriza, La Raja, Arroyo de Santillana.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 30 minutos
Recorrido: 13,4 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 812 metros / Bajada: 812 metros / Acumulado: 1.624 metros
Recomendada: Todo el año (precaución en días muy calurosos y peligroso con nieve)
Realizada: 04-12-2016




Descripción:

Enterados de la existencia de unas pirámides en la parte oriental de La Pedriza Anterior, no hemos tardado en trazar una ruta para verlas, andar un corto trozo del intrincado sendero del PR-M1, y regresar por el nuevo trazado del GR-10, que comparte camino con el Cordel de La Pedriza.
El “campamento base” lo situamos en la bifurcación del Cordel de Prado Herrero, situada pasada la finca de El Berrueco o “El Canto Chonina” según el letrero situado en la puerta, donde dejamos los vehículos.

Partimos a las  09:16h en dirección Norte, siguiendo la vía pecuaria y el antiguo trazado del GR-10. Traspasamos un portillo y cruzamos el Arroyo de Santillana (0,82km); dejando de lado “el cordel” y continuando por un camino con buen firme; que pasa junto a una granja, con un letrero indicando que estamos en el Monte de Las Pedrizas, El Rincón y el Jaralón,   

El camino/pista lo va rodeando y llegamos a otro desvió (1,67km); de frente lleva a una cantera clausurada y prosigue el antiguo recorrido del gran sendero. Nosotros perseguimos la vía que parte a la izquierda y se adentra en el monte. Superada una vivienda a nuestra derecha (2,12km), dejamos el camino y nos vamos en el mismo sentido para ver la gran herida que la cantera de gneis ha dejado en la tierra. 

Un gneis es una roca formada en un proceso de metamorfismo regional de grado medio-alto, estando asociado a grandes superficies de la corteza terrestre, relacionado normalmente con la formación de montañas y zonas de subducción. Su uso es variado comprendiendo desde la decoración de interiores, encimeras, piedra de construcción y áridos decorativos.

Regresamos a la pista y avanzamos hasta una valla (3,19km). Torcemos a la diestra y progresamos sin senda, cercanos a la alambrada; persiguiendo un rastro de hitos y confirmando con el GPS, hasta encontrar el lugar apropiado para traspasarla.

Continuamos ascendiendo, salvando obstáculos, aunque ninguno de gran importancia. La zona esta despejada y se anda bien. De manera que sin darnos cuenta estamos en un pasillo natural, cruzando Peñas Sordas y viendo una enorme explanada de frente, donde suponemos que esta nuestra primera meta. Alcanzado este enorme llano (1:50h - 4,22km – 1.444m), estamos junto a una de las pequeñas pirámides
Un gran hito de piedras, formado a imagen y semejanza de las pirámides de Egipto. Es merecido agradecer, el trabajo realizado en levantar estos cuerpos geométricos; de aproximadamente  dos metros de lado, dando a este espacio un aire enigmático.

Cumplido el principal objetivo y tomadas las obligadas fotos, incluida la del grupo. Nos encaminamos en busca de Las Cuatro Damas y La Cara. Desde aquí si que recorremos una senda suficientemente visible, disponiendo de mejores vistas de La Pedriza Posterior y hasta de La Bola del Mundo. Después de mil metros andados, logramos estar al pie de las piedras características (2:35h - 5,19km – 1.566m). Pasan de las doce y hace un sol que reconforta, nos acomodamos y nos trajinamos los bocatas, ayudado de un vinito y finiquitando el festín, con café y chocolatinas.

Puestos en pie, damos una mirada, para ver que no olvidamos nada y nuevamente en marcha; en dos zancadas pisamos el PR-M1. Lo seguimos a izquierda, pasando entre Los Fantasmas (a la diestra) y El Acebo (a la siniestra), conquistando la máxima altura sobre los (5,52km – 1.600m), coincidiendo con la primera bifurcación (5,57km); que de frente sigue hacia El Yelmo. 
Nosotros continuamos ya en sentido Sur, como lo haremos en los dos siguientes desvíos; pues en ambos, la senda de la derecha conduce al Yelmo.

Después de la tercera ramificación (6,12km), el itinerario del PR-M1, es conocido igualmente como Senda Maeso. El tramo hasta la Gran Cañada es tortuoso y algo difícil, pero bien señalizado; gracias a los voluntarios que participaron con la Federación Madrileña de Montañismo.

Superado este trecho, aterrizamos en el Cordel de la Pedriza y GR-10 (4:35h – 7,6km - 1275m) –conocido por todos como, La Gran Cañada- una enorme “pradera” de kilómetro y pico; entre la Senda Carboneros y la Senda Maeso <PR-M1>

Tras reagrupado el grupo y habernos hidratado, perseguimos el nuevo trazado del GR-10, hacia el Este. A izquierda dejamos Peñas Cagadas; donde vemos dos escaladores, avanzar en su pared vertical.
Luego de un pequeño remonte, dejamos a la derecha el Cancho Pilar y afrontamos la segunda y última gran bajada que nos deja en el Arroyo del Recuenco (9,94km – 941m), punto mas bajo de la ruta. Un par de subidas y bajadas nos acerca a una finca por la izquierda (11km), con una pequeña alambrada.  

Dado que algunos integrantes no han visto La Raja, y solo estamos a menos de doscientos metros, no se les va a presentar mejor ocasión.
Esta hendidura, al igual que la anterior es otra tajada que le quitaron al terreno, para extraerle en esta ocasión, el preciado pórfido, que contenía en su interior. En este caso, la raja esta dividida en dos tramos, a los cuales se puede acceder. Siendo la segunda la más conocida, por ser lugar de práctica para escaladores noveles.

Retornamos al camino del gran sendero, vadeamos otra vez el Arroyo de Santillana y pasamos por la puerta de entrada a la finca Los Aljibes; que contiene un yacimiento visigodo (siglo VI-VII) y una cueva con pinturas rupestres de la Edad del Bronce.

Finalmente volvemos al Cordel de Prado Herrero, dando por terminada la excursión. Aunque hemos invertido seis horas y 20 minutos, lo cierto es que se puede realizar en el entorno de las cinco horas.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Archena, Balneario, Paseo Río Segura


Balneario de Archena, Iglesia del Corpus Christi, Ayuntamiento, iglesia San Juan Bautista, Paseo del Río Segura, Zona Deportiva.  



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 45 minutos
Recorrido: 6,30 km
Dificultad: Nula
Desnivel: Subida: 93 metros / Bajada: 93 metros / Acumulado: 186 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 03-06-2014



Descripción:

Segundo paseo que inicio en el Balneario de Archena, en este caso por el casco urbano, para conocer sus edificios singulares, ayuntamiento e iglesias, además de andar el camino junto al Río Segura.
El Balneario de Archena es posiblemente uno de los que atesoran más historia, pues sus inicios se remontan al siglo V a.C. Los pobladores íberos asentados en Archena, fueron los primeros en usar las aguas termales.
Las termas se convirtieron en un lugar de paso obligado, en la ruta comercial hacia el interior de la península hasta Cástulo, capital de Turdetania. Los romanos descubrieron las aguas termales y las utilizaron con fines terapéuticos.
Las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en los últimos años han sacado a la luz restos de lo que fue el Balneario en el siglo I d.C.  Entre los últimos descubrimientos destacamos el de la galería termal, donde se ha hallado lo que sería la entrada al antiguo balneario romano. Se encontraron también restos de columnas, capiteles, una teja completa incluso con el sello del alfarero y una inscripción que se hacen votos por la salud.

Salgo del Balneario de Archena en dirección Norte, por el camino que es copia del trazado del río. Dejado atrás la entrada al complejo termal, el cauce hace un giro a derecha y la carretera a la izquierda. Sigo la calzada que se dirige al Sur, rodeando el Cerro Ope y me adentro en el casco urbano.

Me dirijo en primer lugar a la iglesia de Corpus Christi –La Purísima (2,38km). Y desde ella prosigo más o menos con la misma dirección, hasta localizar el ayuntamiento (3,25km), situado en la calle Mayor.
El nombre de Archena aparece por primera vez en 1243, en un documento; en el cual el rey Fernando III de Castilla “El Santo” entrega la fortaleza y posesiones, a Rodrigo Lopez de Mendoza, capitán de su guardia

Desde el consistorio, dos pasos poco más abajo, me separan de la iglesia de San Juan Bautista (3,40km).
Situada en el lugar antes ocupado por una mezquita, mira a la vega del río Segura y preside el camino real, el único acceso a Archena desde Ceutí. Es una parroquia sin ostentación en su interior, que ha soportado todo tipo de avatares.
Se dedico a San Juan Bautista, porque Archena perteneció junto a Calasparra, a la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, erigiéndose en el siglo XVIII, bajo este dominio.

Visto este hermoso templo, giro a la izquierda en busca del Río, y pasando por la calle del Mirador del Segura, llego al puente de la carretera MU-522. Sin pasar bajo el, y girando a la derecha; accedo al paseo que discurre junto al lecho flubial.
Vicente Medina, poeta local cuando se refiere a esta población, afirma modestamente: -Mi pueblecico se encuentra; En un valle, entre cabezos. Su gracia son los verdores; y del río los espejos.

Apartado del bullicio, esta senda permite dejarse llevar por los pensamientos y relajarse, mientras se pasea.
Hasta ver la zona deportiva (5,14km) que despierta mis fibras y músculos –por lo menos a mi.
Recuperado el tono andarín, termino de rodear el campo de futbol y la piscina cubierta, reencontrándome con la carretera al balneario (5,55km).

La sigo a la diestra, andando la preciosa vía, que transcurre entre un cerro a la izquierda y el Río Segura a la derecha; finalizando en el estupendo recinto vacacional que es el Balneario de Archena.

Aunque no lo vi, aun cuando pase cerca, no quiero dejar de nombrar el Museo de Archena, situado en la Av. del Río Seguara, poco antes de la zona deportiva; merece pasar junto a el y si es posible entrar.

Inaugurado en el 2011, el conjunto esta dividido en cuatro módulos, y desde su zona acristalada se divisa el Cabezo del Tío Pío. Dispone de espacio de acogida, zona de servicios al visitante, sala de usos múltiples y sala para albergar exposiciones temporales.

jueves, 30 de noviembre de 2017

El Tiemblo, Castañar, Pozo de la Nieve, Alto del Mirlo


El Tiemblo, Valle de Iruelas, Área Recreativa El Regajo, Castañar del Tiemblo, Refugio Majalavilla, Arroyo Garganta de la Yedra, Fuente del Arroyo San Jurdón, Portacho del Pozo, Pozo de la Nieve, Alto del Mirlo, Cuesta del Enebro.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 4 horas 16 minutos
Recorrido: 12,6 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 764 metros / Bajada: 764 metros / Acumulado: 1.528 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 28-11-2017 con preferencia Otoño y primavera




Descripción:

La fecha manda, por tanto toca andar por zona de castaños y disfrutar del colorido otoñal. El lugar elegido es el castañar situado, al Suroeste de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, dentro del T.M. de El Tiemblo. De la parte Sur del pueblo, parte la pista forestal con indicaciones al castañar, distante unos siete kilómetros.

Llegados al Área Recreativa El Regajo, en la Loma del Palincao, estacionamos los vehículos en la parte mas alta, para restar algunos metros del gran desnivel que tenemos por delante y hacemos las salutaciones, con mención aparte para Sol, pues por razones laborales, no participaba en una ruta desde antes del verano. 
Así que el grupo casi al completo -nueve de diez- iniciamos la marcha a las 10:10, encaminándonos en dirección Sur. Dejamos el espacio con mesas a la derecha y seguimos un senda alfombrada con las hojas de los castaños. Pasamos un puentecito sobre un regato y tras una ligera subida, encontramos el Refugio de Majalavilla (0:15h - 0,924km), la joya de los refugios, ya que esta todo su interior coloreado con bonitas pinturas. 

A pocos metros de este pintoresco abrigo, vemos un formidable ejemplar de pino resinero, y acto seguido estamos ante el “abuelo” el castaño más viejo del lugar.

El castaño (castanea sativa), pertenece a las fagaceas, principal familia vegetal de las regiones templadas del hemisferio Norte, que abarca de de 650 especies, entre las que se encuentra el haya y el roble.  
Es un árbol longevo, que alcanza varios cientos de años, con un alto porte que llega hasta los 25 metros y una copa amplia, densa y redondeada. El fruto se aloja en una cúpula o erizo, en principio verde y luego amarillento, con espinas largas; en la parte terminal de las ramas.
Cuando maduran, se abren sus cuatro valvas, liberando las castañas de su interior.  

Continuamos la marcha, vadeamos el Arroyo de la Garganta de la Yedra, por una pasarela y girando a derecha e izquierda, varias veces, vamos ganando altura. Al traspasar el Arroyo de San Jurdón (3,06km), esta la fuente del mismo nombre, donde hacemos una pequeña parada para reagruparnos y acometer los 150 metros de desnivel, que nos separan del Portacho del Pozo (4,23h).

Desde aquí un placentero paseo nos acerca a la construcción, que alberga el Pozo de la Nieve (1:35h - 4,88km) y el amplio Refugio anexo (ver foto del panel informativo).

Regresamos al camino principal y ha vencer unas cortas pero fuertes pendientes. Superadas estas, tenemos un reducido descanso, el cual aprovechamos para tomar el sustento.

Reanudada la marcha, proseguimos por la pista hasta el desvío (6,58km), en el que se deja la pista, para tomar el rastro (al menos yo, no lo catalogo como senda), que asciende a la cima del Alto del Mirlo (3h - 7km - 1.768m), cota máxima de la ruta, y convergencia de los T.M de El Barraco, Casillas y El Tiemblo. Las extraordinarias vistas que pensábamos disfrutar, se esfumaron con la niebla que se ha dejado caer en segundos.

Así que realizadas las pertinentes fotos, continuamos con rapidez la ruta ¡pues nos hemos quedado helados! Descendemos hacia el Este, a la pista / cortafuegos que divisamos más abajo. Una vez en ella, andamos por la loma de la Cuesta del Enebro, en la parte más occidental de la Sierra de Gredos.

Tornamos a entrar en la frondosidad del bosque, en principio de pinos y robles. Alcanzanda la zona de “La Pedriza” (9,53km), tomamos a la izquierda, y poco después giramos a la diestra (4h - 9,8km). Hemos alcanzado la franja de la Cruz del Tornero. Y es en este tramo, donde vemos varios puestos de caza encaramados en los árboles, que han sido abandonados tiempo atrás; pues las escaleras de acceso a ellos, se sostienen de milagro.

La senda se dirige al Arroyo de la Garganta, pero nosotros, nos desviamos a la diestra unos metros antes, para no pisar el trazado, realizado en la ida. Esta vía discurre a unos 80 metros, de la que marcha junto al arroyo y cuando menos lo esperamos, estamos de nuevo ante el, Refugio de Majalavilla (11,4km). 

Lo pasamos de largo como centellas, ya que parte del grupo de queda a comer y no llegan a tiempo. 
Siguiendo la dirección que traíamos, finalizamos en la pista de acceso; al inicio del área recreativa.

La decisión de haber dejado los vehículos en el aparcamiento superior, nos obliga ahora a remontar la pequeña pendiente. Una vez más se cumple la Ley de Murphy. 

lunes, 27 de noviembre de 2017

Navalagamella, Molinos del Río Perales


Navalagamella, Mirador del Hornillo, Cañada Real Leonesa Oriental, Río Perales, Molinos.   



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas
Recorrido: 6,5 km
Dificultad: Baja
Desnivel: Subida: 85 metros / Bajada: 85 metros / Acumulado: 170 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 



Descripción:

Otro corto, pero muy bonito paseo es el que nos lleva al Río Perales, donde quedan restos de molinos que aprovechaban la fuerza del agua, para sus menesteres. Para esto hay que desplazarse hasta Navalagamella, situada en el kilómetro 27,8 de la ctra M-510.

Se cree que se fundo entre los siglos XI y XII, durante la repoblación que motivo el rey Alfonso VI, en la Sierra de Guadarrama. El nombre compuesto por; Nava - Terreno llano y sin árboles, a veces pantanoso, situado generalmente entre montañas- y Gamella, la RAE tiene como segunda acepción -Artesa que sirve para dar de comer y beber a los animales, para fregar, lavar y otros usos- confirma su situación y principal actividad en su inicios.
En el libro de la montería de Alfonso XI, allá sobre 1350, aparece como Naua de la Gamella.
Navalagamella con su anejo, la aldea de Los Degollados, recibió el título de Villa el 19 de mayo de 1626.

Quedando eximida de la ciudad de Segovia, contando con una población de 843 habitantes.

Damos comienzo en la Iglesia de Nuestra Señora de la Estrella, cruzamos el pueblo hacia el Norte, para finalizar en una gran explanada (0,760km) con una antena como referencia, es el Mirador del Hondillo, donde se ubicaban las antiguas eras del pueblo.

Desde aquí seguimos el trazado de la Cañada Real Leonesa Oriental, hacia el Norte. Pasomos una barrera y nos introducimos en un bosque de encinas y monte bajo. Rebasamos el Arroyo del Molino del Hondillo (1,45km), dejando a la derecha un ramal –por el que regresaremos- y continuamos por la excelente pista hasta alcanzar la canalización del trasvase de, Picadas y San Juan, a Valmayor (2,44km). Donde nos holgamos contemplando la panorámica desde el Cerro de Barracala, el Prado del Chaparral y el Cerro de Valquemado.

Giramos otra vez a la diestra, y comenzamos a ver restos de los molinos harineros. La senda se estrecha y acompaña al río aguas abajo. Estamos sin duda en el tramo más bonito y se observa en las rocas, marcas que indican que estamos siguiendo la caz, por la que se desviaba el agua a los molinos.

Entre cantos de aves y el murmullo del agua, abordamos el molino mejor conservado (3,55km). Y observándolo, imaginamos como caería el agua al cubo de presión, saliendo por el saetín, haciendo mover la rueda hidráulica y el sonido de las muelas triturando el cereal.


Dejamos de soñar y proseguimos la senda, pasando otro molino y nos presentamos en un desvío, donde esta una casa (4,08km).

El río gira a la izquierda, hacia una explanada junto a la ctra M-510. Nosotros dejamos la casa a la izquierda y enfilamos una vereda junto al Arroyo del Molino del Hondillo, lindando una finca de ganado bravo ¡eso indican los letreros! retornando a la Cañada Real (4,96km).

Ya solo resta desandar el camino y finalizar el trayecto.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Archena, Balneario, Cerro Ope


Archena, Balneario de Archena, Río Segura, Cerro Ope   




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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 45 minutos
Recorrido: 5,35 km
Dificultad: Baja
Desnivel: Subida: 203 metros / Bajada: 203 metros / Acumulado: 406 metros
Recomendada: Todo el año, evitando las horas punta en días calurosos
Realizada: 02-06-2014 



Descripción:

Como no todo puede ser relax y comodidad, voy a darme un paseo y subir al cerro situado al Norte del pueblo. Salgo del Balneario de Archena, por su lado Sureste, un bonito recorrido acompañando al Río Segura, aguas abajo.
En la bifurcación, sigo la carretera y cruzando un parque urbano, dedico una mirada al Cerro Ope, al cual me dirijo.

El Ope, con 276 metros, es el más alto, representativo y emblemático de los cerros que rodean el pueblo de Archena. Formado de piedras calizas blancas, dificulta la abundancia de vegetación. Aunque años atrás, con tiempos más húmedos, albergaba en sus faldas un pequeño bosquecito, de pinos y eucaliptos. 
La palabra OPE no se encuentra hoy en día en el diccionario de la Real Academia Española. Aunque parece designar una piedra semipreciosa.
La voz Ope, aparece transcrita en dos papiros egipcios conservados en el Museo Británico; uno de ellos es un libro de horas, en el que junto a la invocación constante de los nombres del dios Osiris; se mencionan estrellas, montañas y otros elementos topográficos; como ganado y todo lo que pudiera ejercer, una influencia favorable sobre Egipto y sus habitantes.
En la mitología griega la diosa preolímpica Rea, hija de Urano y de Gea, es decir del cielo y la tierra, y por tanto una de las Titánides. Tiene como segundo y poco conocido nombre, el de Ope. 
Convertida en la esposa de Crono, supo que este devoraba a sus hijos y consiguió salvar al más pequeño, Zeus; entregando a Crono una piedra envuelta en pañales en lugar del niño.
Es pues la abuela de los mas conocidos dioses del Olimpo. Es frecuente la asimilación de Rea con la diosa frigia Cibeles, por lo tanto; REA, OPE (Ops, en algunos casos) y CIBELES, serían la misma divinidad. 
La diosa de la abundancia que conduce un carro tirado por dos leones y comparte con su hija Démeter el cuerno de la abundancia.
Para los que estén interesados en más información, seguir este enlace

Dejado atrás el parque, enlazo con la Ronda el Ope, que abandono en el primer desvío a la derecha, alcanzando la Av. del Valle de Ricote; ando unos metros a la derecha, dejo el asfalto y estoy en el comienzo propiamente de la subida al cerro. Aunque tengo que restar 50 metros, ya ganados. Superada una primera rampa del 23%, el camino da tregua y va compaginando tirones y calmas, hasta llegar a la explanada del Centro de Interpretación.
Una edificio revestido de madera, construido en 2006 y actualmente con apariencia de abandono.

El Cerro esta coronado por una Cruz que data de finales del siglo XVII, documentado en un libro de gastos.

Recorro un camino a la izquierda que me permite ver hacia el Sur, todo Archena y su vega. Retorno al área recreativa y prosigo hacia el Este; donde dispongo de una buena vista del curso del Río Segura, la zona deportiva y el propio balneario.

Regreso al epicentro del cerro y tomo el camino que sube en dirección Norte, alcanzando la máxima altura y bajo en busca del balneario, pasando por el Cerro los Baños; disfrutando de una vista más cercana del complejo vacacional, así como de la serranía que lo protege al Norte.

Solo me queda bajar de este mirador y llegar a la entrada principal, del recinto termal.  Para cerrar el corto, pero suficiente itinerario, que me ha hecho desear con más ganas aún, el baño en sus piscinas.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Bustarviejo, El Mondalindo, por la Mina de Plata


Bustarviejo, Parque del Collado, Ladera  



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas
Recorrido: 14 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: Subida: 683 metros / Bajada: 683 metros / Acumulado: 1.366 metros
Recomendada: Otoño, Invierno y Primavera, evitando días muy calurosos.
Realizada: 20-11-2017




Descripción:
A Bustarviejo situado en el kilómetro 11 de la ctra M-610, se puede acceder desde Soto del Real o desde la Cabrera en la A-1. Es punto de partida de varias rutas interesantes y hoy vamos a realizar, la que sin duda ocupa el primer puesto; subir a la Cabeza del Cervunal, más conocido como “Mondalindo”, por la mina de plata.

Al parecer el topónimo Bustarviejo proviene de “Bustar”, derivado del latín bos-stare, dehesa o pastizal de bueyes. “Viejo” asevera su origen ancestral. Restos arqueológicos encontrados en el municipio, como la llamada Torre de la Mina, dan referencias históricas de origen musulmán.
Su nombre se menciona en el Libro de la Montería (reinado de Alfonso XI) por un pleito mantenido en 1297, contra Canencia por una cuestión de pastos. 

Congregado el grupo, damos la bienvenida al nuevo integrante, Santiago; hoy somos siete, estando ausentes Emilio, Fernando y Sol. Comenzamos a las 09:40 a 1.215m, junto a la carretera y calle San Sebastian, por la que salimos del pueblo; y enlazando con el GR-10, llegamos al Área Recreativa del Parque del Collado (0:18h - 1,32km).

Cruzamos la ctra y junto al campo de fútbol, vemos el primer panel informativo de la Mina de Plata. La senda, una variante del GR-10; va paralela a la calzada y pasado un pilón, que hay junto a una charca con anfibios, estamos en la bifurcación (2,3km).

De frente sigue el GR-10-1 hacia el Puerto de Canencia. Nosotros nos vamos por la derecha, por la Ladera de Juan Blasco, que rodea el Cancho de los Abantos; emprendiendo la subida que no cejara hasta el collado. En poco vislumbramos la silueta de la torre, que alcanzamos a los tres cuartos de hora (3,34km – 1.390m), subimos unos metros más hasta una explanada que hace de mirador y tiene otro panel informativo y una mesa, donde nos damos el primer descanso.

La Torre de la Mina, indica la vinculación de Bustarviejo con la extracción de minerales. Los primeros datos de la actividad son del 1417. Cuando unos comisionados del Rey don Juan II, avisaron del descubrimiento de "un venero de margaritas argénticas".
En la segunda mitad del siglo XVII, el interés por los minerales, se acentuó en esta localidad. Siendo en 1660 cuando un emigrante "el Indio", que acaso regreso de América, trabajó en la mina y empezó a construir el molino. Luego otros buscadores de riqueza, lograron licencia para explotar nuevas vetas minerales en la misma zona del Cerro de la Plata. En 1855 aparecen en la Jefatura de Minas, datos oficiales de dos minas, la Indiana y la Soledad.
La producción de arsénico debió ser lo suficientemente rentable como para que se instalaran dos fundiciones, una a pie de mina, y la otra en la parte Norte del municipio, en lo que hoy es calle de la Fundición. El mineral extraído, se trituraba en el molino existente en la Torre, y se fundía de manera continua. El oro y la plata resultante se trasladaban a Madrid en lingotes para fabricar monedas.

De aquí parten dos sendas, una de frente más amplia, que asciende por la cresta de la colina y la de la izquierda que lleva a la “Bocamina” y el “Pozo Maestro”. Seguimos por esta, viendo restos de la actividad, como una vagoneta; una trituradora y una machacadora. Acercándonos
 hasta la boca de la galería, de la que brota agua.

Regresamos a la senda y subimos por la vaguada, y se me ocurre mirar el track; que indica la senda de la colina. Así que subimos por la ladera hasta encontrarla –pensando que el pozo maestro estaría en este camino- craso error. Pues lo vemos poco más arriba de la bocamina, en la que estuvimos. 
-Que le vamos hacer- ya lo veremos en la ruta pendiente a Cabeza Braña.
Por tanto esta claro que la senda a seguir es la que sube por la vaguada.

Como no hay mal que por bien no venga; disfrutamos de una mejor vista del valle, desde el Puerto de Canencia, hasta los cerros situados al Sur.
El sendero se suaviza y nos da una tregua, antes de pisar el Collado Abierto o de Hernán García (1:45h – 4,60km – 1.607m). Donde nos damos otro respiro, mientras contemplamos el Valle del Lozoya y escrutamos sus pueblos.

Proseguimos subiendo a la derecha, por la Cuerda de las Cabezas, y coronamos La Albardilla (5,2km), con un pequeño roquedal poco más abajo, que contiene una ventana. Nos queda una bajadita y el último esfuerzo que nos aupara a la cima de Cabeza del Cervunal -Peña de Don Galindo, en el libro de la montería- y conocido por todos como el “Mondalindo” (2:57h – 7,93km – 1.831m).

Un magnifico mirador panorámico casi infinito, empezando por el Este; en primera línea, El Regajo y la Sierra de la Cabrera, y a lo lejos el Embalse del Atazar, Peña de la Cabra y la Sierra del Rincón. Al Norte, Sierra Cebollera; Puerto de Somosierra y su Sierra (estribación) de la Sierra de Guadarrama, que también se contempla, y mas abajo Buitrago y el Embalse de Riosequillo.
Hacia el Este; el Embalse de Pinilla; y la continuación de Los Montes Carpetanos, donde apreciamos tres hollos, entre el Pico del Nevero y Peñas Crecientes. 
Al Oeste; Cerro Claveles, Peñalara y mas al fondo el Montón de Trigo. Parte de La Cuerda Larga y de La Pedriza. y finalizando por el Sur; el Embalse de Santillana, el Cerro de San Pedro, el Embalse de Pedrezuela o del Vellon –las cuatro torres de Madrid- El Pendón y Bustarviejo a nuestros pies… podría haber descrito mucho más, pero no quiero aburrir.   

En el Mondalindo confluyen los términos municipales de Bustarviejo, Canencia, Garganta de los Montes y Valdemanco, y abajo de su vertiente Sureste, discurre la Cañada Real Segoviana... y cuenta una leyenda; que en la noche de San Juan, una hermosa mora abre la ruta en espera de su amado, mientras peina su larga melena negra a la luz de la luna. 
En la ladera de la loma, brillan las herraduras de oro de los caballos de los moros, que las perdían al marchar a la guerra. Hasta hoy, nadie ha encontrado en el monte la cueva, que según el relato existe y esta llena de riquezas inimaginables: “Mondalindo, lindo, lindo; quien te ve te desea, quién cogerá la moneda, que debajo de ti queda”

Con la finalidad conseguida y descansados; iniciamos el descenso recto y pronunciado que pasa por La Almohadilla y se frena en el Cancho de Mondalindo (9,08km). Lo rodeamos por la derecha, y entre este y las Peñas de las Monjas, la senda baja hasta el pueblo. Pasando nada mas dejar el cancho, junto a la Fuente del Agua Fría ¡que cosa rara! con la sequía que sufrimos, tiene agua.

Nosotros en el primer desvío (10km), seguimos el ramal de la izquierda que nos deja en la pista del Canal, y por ella nos posamos en la Cañada Real Segoviana y GR-10 (11,6km).
Este rodeo lo hemos dado para ver la Ermita de la Soledad (12,7km) en la ctra M-610, a las afueras del pueblo. De fecha indeterminada, se cree del s. XVII.

Por la carretera entramos en el pueblo, cruzando el Arroyo de las Ferminas y haciendo otra parada en la Ermita del Cristo de la Peña (13,3km), que data del 1625 y contiene la inscripción; Aquí alzaron en alto la cruz y la pusieron en una peña.

Continuamos pasando junto a la Iglesia de la Purísima Concepción, el edificio más antiguo de Bustarviejo, de finales del XV y principios del XVI, aunque los elementos iniciales son de mediados del siglo XIV.

Entramos en la Plaza de la Constitución, con el ayuntamiento, en el otro extremo. Utilizada como plaza de toros, llama la atención la grada que hay a la derecha, construida toda ella de piedra y tres grandes bloques que hacen de burladeros. No podía ser menos, dado que tiene una de las canteras mas grandes de Madrid.

Desde aquí, callejeando y en cuatro pasos, cerramos esta bonita ruta.  


sábado, 18 de noviembre de 2017

Santa María de la Alameda, Senda del Hornillo


Santa Maria de la Alameda, ctra M-535, Senda del Hornillo, Chorrera del Hornillo, Alto  del Hornillo, Río Aceña, Las Hurdillas, Las Retuertas, Camino del Canal.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 20 minutos
Recorrido: 5,54 km
Dificultad: Baja
Desnivel: Subida: 276 metros / Bajada: 276 metros / Acumulado: 552 metros
Recomendada: Todo el año, principalmente en Primavera
Realizada: 17-11-2017



Descripción:

Para andar la Senda del Hornillo, sin más añadiduras; pues no se como me las arreglo, pero siempre, le añado alguna propina a las rutas que trazo sobre el mapa.
Me desplazo hasta el Aparcamiento en la ctra M-535 km:5,35, junto al Río Aceña, en compañía de Jesús; un nuevo compañero de senderismo, con el que espero compartir muchas más.

Nos sorprende ver que todavía mana un pequeño hilo de la fuente que aquí se encuentra. Estamos a 1.160 metros, siendo baja la dificultad que esta ruta presenta, pues el primer desnivel que hay que vencer, es de sólo 207 metros, con un intermedio amplio para descansar.

Seguimos el magnifico camino muy bien señalizado, subimos los escalones que ayudan a superar mejor la pendiente y ya estamos frente a la Chorrera del Hornillo (0:18h - 1,03km). Sesión de fotos y un respiro.

Continuamos la senda que discurre junto al arroyo y llaneando ,llegamos a la bifurcación (0:36h - 1,68km), prosiguiendo a la izquierda, como bien marcan los hitos de madera.


Aunque la chorrera situada a un kilómetro de la carretera, es la conocida por la mayoría de los que anda esta senda. El Arroyo del Hornillo, se descuelga en una primera cascada en el límite del pinar de Prado La Casa y Pinarejo, siendo más larga; aunque más estrecha. Después recoge las aguas del Arroyo de Majadahonda, por lo que este punto en época de crecida, puede plantear algún problemilla vadearlo.

En poco más de dos zancadas alcanzamos el punto más alto de la ruta, el Alto del Hornillo (0:55h – 1,98km – 1.398m), con un panel informativo, de los puntos más significativos que se divisan; como el cañón del arroyo que hemos subido, el Embalse de la Aceña; el excelente pinar de Pinarejo y Prado la Casa, Santa María de la Alameda; y hasta la Sierra de Gredos.

Que mejor lugar que este para trajinarnos el tentempié, en localidades de sol y sombra, pues la temperatura no sabemos como cogerla.
Andamos la pequeña colina y tomamos las pertinentes fotos, antes de arriarnos de esta atalaya.

El descenso es mucho más vertiginoso, amortizando en menos de un kilómetro, doscientos metros; con rampas de hasta el 36%, antes de aterrizar en la planicie que se extiende entre Umbría Calleja y La Retuerta. Donde se une el Arroyo del Tobar al Río Aceña (1:40h – 3,12km).

Cruzamos el río y subimos un corto tramo hasta encontrar el Camino del Canal; acercándonos a unas rocas, desde las que vemos serpentear el río a nuestros pies.

Nos encaminamos en dirección Sur/Suroeste y entroncamos con la pista principal, por la que continuamos y cruzamos dos veces el río.

Tras lo cual volvemos a dejar momentáneamente la pista, prosiguiendo por un camino que transcurre paralelo unos metros más arriba.

En unos trescientos metros, nos reencontramos con con ella, luego pasamos junto a una escuela de pesca y llegamos a la carretera, junto al punto de partida. 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Manzanares, Senda de las Cabras, Canto Cochino, Cerro de la Camorza


Manzanares el Real, Camino de Santiago de Madrid, GR-10, Arroyo del Campuzano, Ermita de San Isidro, Senda de las Cabras, Torreta de los Porrones, Collado de las Huertes, Collado de Valdehalcones, PR-M16, Fuente del Terrizo, Canto Cochino, Arroyo de la Majada del Caco, Collado de Quebrantaherraduras, Cerro de la Camorza, Collado del Campuzano.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas
Recorrido: 13,6 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: Subida: 680 metros / Bajada: 681 metros / Acumulado: 1.361 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 11-11-2017




Descripción:

Tercera vez que subo la senda de las cabras ¡cada vez se me hace más dura! Esta vez acompaño a Fernando –compañero de fatigas andarinas que por razones laborales, no puede acompañarnos en las salidas semanales del grupo.
El nombre de la senda, puede ser debido a la proliferación de cabra montes o por la pendiente que hay que vencer; a la que hay que sumar el pequeño tramo de “vía ferrata”.

Comienza esta historia a las 08:36, en el aparcamiento situado en la entrada a La Pedriza y Parque Nacional Sierra de Guadarrama, a 925 metros de altitud.
Nos dirigimos en dirección Oeste, por el Camino de Manzanares a Mataelpino o Colada de Manzanares a El Boalo; trazado compartido por el GR-10 y el Camino de Santiago de Madrid.

Tras subir una ligera pendiente, ya tenemos la primera vista del conjunto rocoso que tendremos que vencer. Llegamos al Collado de la Jarosa y cruzamos el Arroyo del Campuzano (1,06km), entrando en el T.M. de la Mancomunidad de Municipios compuesta por; Cerceda, El Boalo y Mataelpino.

Ignorando desvío a ambos lados, andamos este ancho y monótono camino -pero que sirve para iniciar la fuerte subida que nos espera, con los músculos a tono- en poco más de media hora nos presentamos en la Ermita de San Isidro (0:39h - 3,05km954m) y su área recreativa.

Estamos en el antiguo Descansadero / Abrevadero del Salegar en la Solanilla, al pie de la significativa Peña Mediodía, que forma parte del conjunto de la Torreta de los Porrones.
Siendo elegido por los vecinos de El Boalo, para instalar la ermita dedicada a San Isidro, patrón de agricultores y ganaderos, por ser el gremio al que pertenecían la mayoría de ellos. Mas tarde sería adoptado este santo como patrón de la localidad, celebrando todos los años una romería el 15 de mayo.
Se levanto a finales del siglo XX y esta realizada con material del lugar, granito principalmente.
Entramos en el recinto de la ermita, para ver su interior a través de sus ventanas y luego de rodearla y fotografiarla, salimos asegurando el cerrojo de su puerta.

Traspasamos la primera barrera y enfilamos la cuesta con la vista puesta en la Peña del Mediodía.
Según los naturales de El Boalo, el nombre le viene porque al incidir el sol de mediodía, le hace resaltar sobre el gran roquedal de la Torreta de los Porrones. No quiero imaginarme, a quién espere a las 12. en verano, para comprobar tal hecho, realizando esta subida; puede fenecer en el empeño.

Nosotros a pesar de la época, hemos preferido madrugar para acometerla con la frescura de la mañana.  Cruzamos una segunda barrera, compuesta por una misérrima alambrada y puerta de la misma categoría.  Desechamos la senda que parte a la izquierda, que conduce al Collado de Valdehalcones, por la vaguada; y seguimos de frente, el visible rastro que culebrea para mitigar la empinada cuesta. 
Que con una media del 34%, llega a tener rampas de hasta el 53%. Detrás de nosotros vemos un amplio grupo que también se atreven a realizar la ruta.

Con los necesarios descansos, vamos ganando altura, hasta llegar al mismo pie de la Peña del Mediodía. Girando a derecha, rodeamos la muralla de piedra de un bonito color ocre, y aparecemos en una pequeñita angostura (1:40h – 4,15km – 1.246m) ¡donde recordaba las primeras figuras de hojalata! un lobo persiguiendo a una cabra. No se a que atribuir la desaparición de todas las siluetas; pues habían varias más; bien colocadas estratégicamente, así como el rótulo de la senda. Sí a un acto vandálico o “ecológico”, pues algunos partidarios de esta última tendencia, están perdiendo la chaveta.

Esta “vía ferrata” se acondiciono en el 2005 y parece ser que hace varios años que las figuras desaparecieron, tal vez alguien haya querido adornar su jardín ¡mísera sociedad! En fin, una lastima; pues como se ve en las fotografías, quedaban de lo mas gracioso.

Atacamos el corto espacio, con precaución; ayudándonos de las sujeciones insertadas en la piedra.
El ascenso se realiza sin grandes complicaciones; pero no hay que confiarse.
Superado el paso, se abre una pequeña pradera y unos metros más hay una bifurcación (1:50h - 4,36km), con varias rocas caballeras a su alrededor y una que sirve de excelente mirador, para otear toda La Pedriza; el Embalse de Santillana, el Cerro de San Pedro, La Sierra de Hoyo, Cerceda, El Boalo y Mataelpino y cerrando la vista panorámica, parte de la Sierra de los Porrones.

El ramal de la derecha, desciende hasta una alambrada y siguiendo esta a la izquierda, se llega al collado y la Cruz de Mierlo.
Nosotros continuamos por la senderita de la izquierda que pasa junto a la Torreta de los Porrones y cruza el Collado de las Huertes, en el extremo Sureste de la Sierra de los Porrones.
Transitando entre bolos graniticos, la senda se abre paso para bajar al Collado de Valdehalcones (2:10h – 5,02km – 1.340m). 
Cruce de sendas: la de la izquierda, viene de la ermita por la vaguada. La de la derecha, lleva a la alambrada y desde allí ofrece varia opciones para bajar a la pista forestal. Y por la que nosotros llegamos, que continua en sentido Noroeste, por toda la Sierra de los Porrones. Precisamente junto a esta y a unos metros del cruce, esta la Cruz de Mierlo.

Mierlo fue un pastor, que vivió en La Pedriza en paz y tranquilidad, con la sola preocupación de cuidar de su ganado. Placidez que se desbarato al verse involucrado en un suceso, cometido por Los Peseteros, un panda de bandoleros. Pero como la leyenda es interesante, aquí esta el enlace, para leerla completa.

Regresamos al cruce, dejando junto a las rocas, los restos de un refugio o chozo de pastor. Proseguimos en dirección Norte, cruzando la derruida alambrada y regresando al T.M. de Manzanares el Real. Perseguimos esta senda, a penas visible en algunos momentos; pero suficiente para llegar al PR-M16, senda que lleva a La Maliciosa y el Alto de las Guarramillas o Bola del Mundo.
Nos dirigimos a la pista forestal (2:30h – 5,80km – 1.276m), dejando a la izquierda, entre los pinos la Fuente del Terrizo.

Al otro lado de la pista, continuamos de frente por un amplio camino hasta otro cruce (6,34km). Seguimos el ramal de la izquierda que finaliza en la senda (6,73km), que transita por la Loma de las CasiruelasLa seguimos en bajada y entramos en el aparcamiento de Canto Cochino (8km). No desaprovechando la ocasión, casi única; para comernos el bocadillo en uno de sus chiringuitos.

Reanudamos el recorrido, por la senda que lleva a la salida de La Pedriza, cruzando el Arroyo de la Majada del Caco y tres veces la carretera, antes de llegar al Collado de Quebrantaherraduras (9,47km).

Y como al parecer, no hemos tenido bastante con la senda de las cabras. Cruzamos la carretera y nos encaminamos por una bonita senda que llanea ente pinos ¡pero claro! esto no podía durar mucho, pues nos dirigimos al Cerro de la Camorza, y naturalmente el camino se embrava. 
No es que sea muy duro, pero la subida se nota, menos mal que el tramo es corto y cuando estamos pensando; en que tal vez lo podíamos haber dejado para otra vez ¡pues el dichoso cerro! no se va a mover de aquí. Aparecen las antenas por encima de las rocas, hemos llegado a la caseta de vigilancia (10,4km – 1.213m).

Un pequeño descanso, toma de fotos y vuelta atrás. Desandamos cien metros y giramos a la izquierda. Es una pequeñísima vereita que acorta el camino para tornar frente al collado (11km).

Nuevamente en la senda, por la que venimos de Canto Cochino, proseguimos por ella para volver al punto de partida. Luego de cruzar dos veces la carretera y pasar por el Collado del Campuzano (12km).

Esta senda es como una calle en feria, un trajín de gentes, sobre todo los fines de semana y festivos.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Alameda del Valle, Arroyo de la Sauca, Hoyo Cerrado


Alameda del Valle, Arroyo de la Sauca, Pradera del Palancar, Arroyo de Varcialengua, Hoyo Cerrado, El Sabucarejo, Peña Gudilla, Pradera Gudilla, Arroyo de Regato Burro, Arroyo del Horcajo, El Pradillo, Senda R2, Camino de Segovia.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 6 horas 
Recorrido: 16,42 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 905 metros / Bajada: 905 metros 
Recomendada: Primavera y Otoño
Realizada: 06-11-2017




Descripción:

Si alguna ruta se puede catalogar de “montaraz o salvaje”, sin duda es esta; ya que una tercera parte discurre campo a través y algunos tramos, con vegetación muy cerrada. Si bien, pisar y gozar de aquella hondura, merece el esfuerzo.

Luego de dar la bienvenida a dos nuevos integrantes, Carlos y Emilio, iniciamos la ruta en la entrada del pueblo; junto a la ctra M-604 (km:22), en la c/. del Río. Los siete integrantes que formamos hoy el grupo del Gsta, partimos de los 1.130 metros, sabiendo que tenemos que subir hasta los 2.014 de Hoyo Cerrado, a los pies de Los Pelados, en Los Montes Carpetanos (Sierra de Guadarrama).

En la historia escrita por autores grecorromanos, referente a la conquista y geografía de la Península Ibérica. Ya mencionaban a los carpetanos, entre los pobladores de la meseta. Que también sufrieron el paso del ejército cartaginés, comandado por Aníbal Barca.
Los carpetanos formarían parte del grupo indoeuropeo o «protocéltico». Cuyas raíces llevan a la Edad del Bronce final en una extensa área del centro peninsular, a partir del siglo IV a. C., 
Mas tarde, los romanos denominarían esta zona como Carpetania, reservándola para el descanso de sus legiones, tras las durísimas campañas contra celtíberos y lusitanos.

Por un camino de tierra, pasamos bajo la carretera, junto al Arroyo de la Sauca, con el que andamos hasta cruzarlo. Poco más adelante en la bifurcación, continuamos de frente, superamos la finca de Roble Gordo y dejamos la pista a los (2,2km), para continuar por otro camino a la diestra. Por el que sólo andamos unos metros, pues lo abandonamos en cuanto vemos la senda que parte a izquierda.

Esta transita por un robledal y nos devuelve a la pista dejada anteriormente (2,98km), alcanzada la zona de El Palancar. Finalizando en una explanada que me permito bautizar como Pradera del Palancar (4,64km – 1.561m). 
En este punto, Emilio decide no continuar, visto el gran esfuerzo que le ha supuesto llegar aquí y faltando la mayor parte del exigente trayecto. No permitiendo que abandonemos todos, regresa con tranquilidad al pueblo donde nos espera.

Intentando imprimir un ritmo más fuerte, seguimos desde aquí una senda, que por momentos más visible y otros menos, nos guía hasta el Arroyo de Varcialengua (2h – 5,74km), lugar en el que comenzamos a ver infinidad de magnificos acebos.

Ascendemos buscando la colina que se descuelga desde la misma sierra de Guadarrama. El tiempo cambia a cada instante, viendo como el lugar al que nos dirigimos desaparece por la niebla. 
Entramos en el T.M. de Pinilla del Valle, deambulando por la cima, buscando el mejor paso e intentando subir lo mínimo; pues sabemos que tendremos que bajar a la gran depresión situada a nuestra izquierda.

Sobre los 7,76km, alcanzamos los 1.953 metros ¡que resulto ser!, el punto más elevado de la ruta. Nos dejamos caer entre el matorral que viste una preciosa cencellada y nos empapa la ropa.

Acto seguido de pisar terreno llano y despejado, por fin, nos dirigimos a nuestro objetivo; pues esta a tiro de piedra. Empero la niebla volvió a bajar, todo se ensombreció y desistimos de continuar el itinerario planeado, que culminaba en Hoyo Cerrado y continuaba el retorno por el espinazo que se alza a nuestra izquierda.

Estamos a 1.927 metros, son las 14:00 y hemos andado 8,3km. Hacemos las oportunas fotos, que den fe de nuestro "éxito" y acometemos el regreso. Estando todos de acuerdo, en no hacerlo por el mismo camino que hemos venido; la única salida es bajar junto al curso del Arroyo de Hoyo Cerrado, todo lo posible, que resulto ser casi un kilómetro (9,13km).

Dejamos el arroyo y ascendemos a la loma de, El Sabucarejo y por ella bajamos franqueando Peña Gudilla, para conseguir posarnos en la pradera que avistamos. Nuestro "el dorado" en el día de hoy.
Este fue sin duda el tramo (kilómetro y medio), más complicado por la abundante vegetación, teniendo que abrirnos paso entre: enebros rastreros, helechos, jaras, piornos, retamas y alguna que otra zarza. Zigzagueando y pisando los helechos, por donde mejor se andaba; logramos hollar la deseada Pradera Gudilla (10,7km); nombre que también me he permitido asignar, al considerar que este gran espacio lo merece.
He de mencionar que a Carlos, se le rebelo su talón de Aquiles, por lo que sólo él sabrá lo que le costo vencer esta travesía.

Puestos a buscar un rastro que nos lleve al arroyo, descubro una senda muy bien perfilada, aunque se nota que ha caído en desgracia, pues esta desapareciendo bajo la vegetación. Aunque nosotros no le ponemos reparos, al revés, nos parece un premio a las penurias que hemos sufrido.

Alcanzada la corriente (11km), prácticamente en la unión del Regajo del Burro y el Arroyo del Horcajo, la senda se hace más visible y conectamos con el track que nos llevo a Hoyo Cerrado.

La vereda es fácil de seguir, transitamos a los pies de la Loma de Peñas Crecientes, y muy cerca de la corriente, a la que poco más abajo se unen las aguas ya mezcladas de los arroyos de; Hoyo Cerrado y Varcialengua. Tomando desde aquí el nombre de Arroyo de la Sauca, que se mantendrá hasta desembocar en el Río Lozoya. 

A cada metro la senda se amplia, siendo tragada por un bonito camino, alfombrado con hojas de roble, donde se ve un letrero que indica el paso del R2 (ruta local). El camino se convierte en pista forestal y más tarde se le une por la derecha el Camino de Segovia (13,2km). 
Ya solo queda andar por la amplia vía, y luego de cruzar dos veces el arroyo, regresamos al núcleo urbano.

Los comienzos de Alameda del Valle, se remontan al año 1302, según textos documentados. Cuando caballeros castellanos repueblan las tierras de la sierra y fundan los quiñones de Valdelozoya; un paso más en la reconquista de la meseta. Estas tierras pertenecerían al Sexmo de Lozoya (Comunidad y tierra de Segovia), hasta que a principios del siglo XIX paso a formar parte de la provincia de Madrid.